La hora de la autenticidad

CANALIZACIÓN

Mayo 2026

...«Tened confianza y caminad seguros hacia vosotros mismos. No hay nada más revolucionario que ser quien realmente eres. Permítete brillar».   


ESCUCHA AQUÍ:


Queridos hijos, bienvenidos una vez más. Soy la Madre María y os recibo con alegría. Es siempre un gozo para mí que abráis este espacio de encuentro. Gracias por hacerlo posible, por abrir vuestros corazones para recibir nuestra energía.

Sabemos que estáis inmersos en procesos dolorosos y difíciles. Sin embargo, queremos felicitaros por haber llegado hasta aquí y animaros a que transitéis esos procesos con confianza, con confianza en vuestro cuerpo físico, que sabe cómo sanarse. Estáis liberando muchas viejas memorias que están ancladas, por supuesto, en vuestros cuerpos energéticos, pero como todo es uno, también están ancladas en vuestro cuerpo físico. Por eso, atravesáis procesos físicos más o menos dolorosos o difíciles. Todo pasará.

Abríos al proceso, sentid hacia dónde os pide ir ese proceso; si os pide descanso, si os pide mirar hacia adentro, si os pide pedir ayuda, si os pide poner límites. Vuestros procesos físicos os están dando mucha información sobre lo que hay en vuestros cuerpos energéticos, sobre lo que realmente necesitáis. Escuchad a vuestro cuerpo y seguid sus indicaciones, seguid el camino que os muestra. Y sed valientes, sabemos que os pedimos mucho, pero sed valientes hoy más que nunca para ser coherentes, para ser fieles a vosotros mismos, para romper por fin todas esas viejas lealtades equivocadas, lealtades a patrones familiares, sociales, que van contra vosotros mismos.

Es la hora de la autenticidad. Es la hora de ser leal solamente a ti misma, a ti mismo. Dejad de sostener relaciones que os hacen daño. Dejad de sostener todo aquello que os pesa. En realidad, lo que os pedimos es que no os esforcéis tanto. Deja de obligarte, deja de exigirte, deja de sacrificarte. No es el camino. Ya sabemos que otras generaciones os marcaron a fuego con esas ideas, pero es la hora del cambio. Es la hora de la liberación, de la liberación del espíritu, de la liberación de tu esencia. Sin violencia.

Con todo el amor que hay dentro de ti, pero también con toda la firmeza, permítete ser quien eres. Permítete expandir tu creatividad, tu luz propia. Deja de intentar encajar en mil personajes que te obligas a ser. Busca la excelencia, eso está muy bien, pero búscala desde la coherencia contigo mismo, contigo misma.

Es hora de amarte profundamente, de respetarte profundamente, de valorarte profundamente. En cada decisión que tengas que tomar a lo largo del día, por pequeña que sea, pregúntate: «Si hago esto, ¿estoy amándome a mí misma, a mí mismo? ¿Estoy respetándome? ¿Estoy valorándome?». Y decide desde ese amor, desde ese respeto. Y confía, confía en ti. Sigue esa guía interna. Por supuesto, desde el amor, el respeto y la valoración positiva hacia los demás, pero siempre viendo que vayan en las dos direcciones: hacia los demás y hacia ti.

Ahora te invito a cerrar los ojos, a ponerte cómoda o cómoda, a respirar profundo y a sentir cómo en tu corazón palpita una luz verde esmeralda que cada vez se hace más potente. Y esa luz crece hasta ocupar todo tu pecho. Es una luz que te llena de esperanza y de vitalidad, que renueva tus fuerzas. Esa luz crece y crece hasta envolverte por completo. Siente cómo todo tu cuerpo se revitaliza, se renueva, renueva tu ilusión y tus sueños. Siente cómo la vida palpita dentro de ti.

Y ahora imagina cómo de tu corazón sale un rayo verde esmeralda que se conecta a tus seres queridos, llenándolos de luz. Y ese rayo incansable, infinito, se va transmitiendo y conectando como una gran red con tus compañeros de trabajo, tus amigos. Y esa red sigue extendiéndose, sigue creciendo, envolviendo todo el planeta. Una red de esperanza, de ilusión, de colaboración, de hermandad. Y a su vez, ese rayo sigue creciendo y conecta la Tierra con el resto de planetas, con toda la galaxia, con el Gran Sol Central. Y como savia nueva, esa energía verde esmeralda lleva esperanza, lleva vitalidad, lleva alegría, para construir, para permitir que nazca una nueva humanidad auténtica, colaboradora, respetuosa.

Respira de nuevo, siente el aire fresco en tus pulmones, siente tu cuerpo físico, agradece a tu cuerpo físico la oportunidad de experimentar esta realidad en la que tantas cosas bellas hay. Y aquí y ahora, comprométete contigo mismo, contigo misma, para ser cada día más auténtica. Con amor, con respeto, para ti y para los demás.

Con todo nuestro amor os acompañamos y os bendecimos. Caminamos a vuestro lado, no estáis solos en esta transformación; tened confianza y caminad seguros hacia vosotros mismos. 

No hay nada más revolucionario que ser quien realmente eres. Permítete brillar.



MADRE MARÍA

a través de Pilar González


Comentarios