"Sembradores de paz"

CANALIZACIÓN

Marzo 2026

«Revisa tus grandes o pequeñas batallas y busca la manera de poner paz a tus propios conflictos. Y en la medida en que cada corazón humano encuentre su lugar y encuentre paz, eso se extenderá al resto; porque estáis conectados y la información fluye de unos a otros. Ahora más que nunca necesitamos sembradores de paz»...    


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Queridos hijos, soy la Madre María. Os recibo con alegría y con amor, como siempre. Me llena el corazón que abráis este espacio de encuentro y de comunicación. Hoy más que nunca es importante la compasión, la dulzura, la comunicación desde el respeto y desde el amor. Estáis en plena transformación. Caen los viejos esquemas y eso produce mucha incertidumbre. Asusta. Al ser humano le asusta mucho cuando sus esquemas mentales se caen, cuando todo lo que cree sólido deja de serlo. Pero os digo que no temáis, estáis a salvo; sólo camináis hacia vosotros mismos, hacia una versión más coherente, más lúcida, más amorosa.

Vivís en un mundo de apariencias y estáis tan aferrados a ellas, a vuestro personaje, a vuestra aparente vida de seguridad, que os asusta profundamente que eso desaparezca: esa seguridad, esa apariencia. Sin embargo, no puede ser de otra manera. Todo pollito debe romper el cascarón para nacer. Y eso está ocurriendo. Estáis rompiendo el cascarón. Estáis rompiendo esa aparente cáscara protectora que, si no se rompiera, os impediría crecer. Cuando el pollito rompe la cáscara, ha ocupado todo su espacio. Moriría si no la rompiera. De igual modo, moriríais vosotros. Vuestra alma sufriría si la priváis de la expansión y del crecimiento, porque eso es lo que sois: almas, consciencias. Dejad ir los personajes que habéis construido, como las serpientes dejan ir su piel cada año, como los árboles dejan ir sus hojas. Y lo hacen sin temor, asumiendo con naturalidad que se acabó un ciclo y comienza otro. Y es simplemente eso. Comienza un nuevo ciclo y es hora de dejar atrás muchas de las cosas que ya no resuenan con vosotros y que hace mucho tiempo que no resonaban, aunque no quisierais verlo.

Es hora de sacudirse y dejar caer todo lo que ya está seco y muerto. Estos temporales que arrasan la Tierra, es lo que hacen, limpian todo lo viejo, todo lo muerto, para que las plantas puedan centrar su savia nueva en brotar, en renacer, en crear nuevas ramas. Eso mismo tenéis que hacer vosotros: no aferraros ni intentar mantener lo que ya no se sostiene, sino aprovechar la oportunidad de ser vosotros mismos, de brillar más, de ser más coherentes, de explorar nuevos aspectos que manteníais dormidos en vosotros. Permítete sorprenderte a ti mismo, permítete conocerte a ti mismo. 


Te invito ahora a imaginar, a visualizar un punto de luz en tu pecho, en tu corazón; una lucecita dorada que empieza a palpitar en tu corazón. Puedes incluso sentir su latido. Esa luz crece en intensidad y en volumen, como una esfera que envuelve todo tu corazón; lo limpia, lo recarga, lo renueva. Y esa luz ahora se extiende como un rayo, como una columna. Se conecta a tu cerebro y a tu intestino a través de tu columna vertebral. Siente esa energía dorada, poderosa, que conecta tus tres cerebros, llenándolos de luz, nutriéndolos y renovándolos.

Y esa columna sigue creciendo hasta conectarse con el corazón del universo y con el corazón de la Madre Tierra. Y siente cómo la energía del cielo y de la tierra llega hasta ti a través de esa columna, hasta tu corazón, nutriéndote y renovándote. Siéntete uno con el cielo y con la tierra. Siente su fuerza.

Deja que esa energía traiga hasta tus cuerpos de luz la información actualizada. Y permítete cancelar los programas obsoletos que ya no te ayudan, ni a ti, ni a tus antepasados, ni a los que después vendrán.

Y ahora imagina, visualiza cómo de tu corazón sale un rayo que te conecta con todos los demás: con tu familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos. Es una red que se sigue extendiendo hasta conectar a toda la humanidad. Puedes imaginar la humanidad conectada corazón con corazón, una gran red que envuelve a la Tierra. Cómo a la vez sigues conectado al cielo y al corazón de Gaia. Cómo toda esa red se llena de amor, de paz, de compasión, de ternura.


La humanidad es una y tiene una conciencia colectiva, como los estorninos, que se mueven armoniosamente juntos, en grandes grupos. De igual manera vosotros lo hacéis, pero lo hacéis de manera inconsciente. Sin embargo podéis de manera consciente conectar con el amor, con la paz, con la paciencia, con el respeto; para transmitir todo eso a la consciencia colectiva. Tú eres una antena. Como la Wikipedia, tú puedes en esa consciencia colectiva introducir información, amorosa, de paz, de respeto, de colaboración. Y en la medida en que seas capaz de crear esos sentimientos dentro de ti, podrás transmitirlos a esa wifi colectiva. Y esa es la mejor manera de ayudarte a ti y ayudar a los de más a construir un mundo mejor.

Y por supuesto, revisa tus grandes o pequeñas batallas y busca la manera de poner paz a tus propios conflictos. Y en la medida en que cada corazón humano encuentre su lugar y encuentre paz, eso se extenderá al resto; porque estáis conectados y la información fluye de unos a otros.

Ahora más que nunca necesitamos sembradores de paz.

Sentid nuestro amor y nuestra energía. No estáis solos. El resto de planos colaboramos con vosotros para ayudaros a sentir todo ese amor, toda esa paz que necesitáis. Siempre que lo necesitéis parad un momento y conectad de manera consciente con nosotros para recibir toda esta energía y sentirla más fácilmente.

Es la hora de rendirse al amor, al amor por ti misma, por ti mismo, y por los demás; en colaboración se llega mucho más lejos y es la única manera de construir.


Queridos hijos, gracias por compartir este espacio. Aquí me tenéis con los brazos abiertos siempre que lo necesitéis; sólo tenéis que pararos un momento y conectar con vuestro corazón y con la fuerza del amor que lleváis dentro.



MADRE MARÍA

a través de Pilar González


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