"La uz está aquí
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«Es un hecho; el tiempo de las tinieblas caducó, pasó. Y la luz es imparable en este momento»...
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Queridos amigos, nos llena de alegría recibiros una vez más en este nuevo año, de nuevo. Sed bienvenidos, como siempre. Gracias por crear este espacio de encuentro. Sabemos que no es fácil, cuando estáis metidos en la rutina del 3D, parar y crear un espacio para la meditación, para la autoobservación, para el encuentro con vosotros mismos y con nosotros. Gracias.
La luz está aquí, es un hecho. El tiempo de las tinieblas caducó, pasó. Y la luz es imparable en este momento. Pero sabéis que eso no quiere decir que a partir de ahora todo va a ser color de rosa. Queda mucho trabajo por hacer. Sabéis que la luz trae visión, y el reconectar con vuestra luz trae cosas que humanamente consideráis malas y buenas.
Las cosas que humanamente consideráis malas… Efectivamente, gracias a la luz, vais a ver toda la falta de amor, todo el miedo, la envidia, la ira, el dolor que hay en vosotros y en los que os rodean. Eso se mostrará de una manera tan evidente a vuestros ojos que será doloroso. Pero no hay otra manera de limpiar que poder ver lo que necesitas limpiar. Así es que ahí estáis, en el proceso de limpieza; ánimo, porque es solo una parte transitoria al comienzo del camino. Cuando llegas a una casa nueva, lo primero que haces es limpiar, ¿verdad? En ese momento estáis.
La parte buena que trae la luz que se activa en vosotros es que va a activar muchas herramientas dormidas en vuestro ADN cuántico. Vais a recordar muchas capacidades. Vuestra intuición se va a intensificar. Os va a resultar mucho más fácil conectar con la información energética de lo que os rodea. Y eso, aún no lo sabéis, pero os facilita mucho la vida. Porque vais a tener una visión mucho más clara de las personas y de las cosas. Y también vais a tener una necesidad clara de coherencia. Y eso es lo bueno, porque os va a impulsar al cambio y a hacer muchas cosas que lleváis mucho tiempo queriendo hacer y no encontrabais la fuerza o el momento. Y ahora, sin embargo, esa necesidad de coherencia va a hacer que no tengáis dudas y que encontréis esa fuerza que necesitáis para dar el siguiente paso.
Nosotros solo queremos deciros que siempre hemos estado aquí, que seguimos aquí y que siempre estaremos aquí; que estamos a vuestra disposición, que solo tenéis que invocarnos, hacernos presentes, pedirnos ayuda y gustosamente os la daremos. Y si esa invocación la hacéis con fe, con confianza, todo será muy fácil. Dejad que la vida os muestre el camino. Solo tenéis que dejaros llevar. Y estad atentos para ver qué puertas se abren y qué puertas se cierran. No intentéis forzar las cosas, no intentéis forzar las circunstancias ni a las personas que os rodean. Porque es cierto, muchas cosas no son como queréis, no son como os gustaría. Pero eso no quiere decir que estén equivocadas o que sean erróneas. Son como necesitáis que sean para aprender, para caminar hacia vuestra mejor versión.
Es hora del amor y la compasión. Primero hacia ti misma, hacia ti mismo, y después hacia los demás. Trátate con compasión. La compasión es el amor en acción. Mírate con amor a ti mismo, a ti misma, y haz algo para que tu vida sea más fácil, para ser más feliz. Toma una decisión cada vez que te acerque un paso más a donde realmente quieres estar, a donde sientes que necesitas estar. Deja que te guíe tu corazón, no tu cabeza. Camina hacia donde sientes que es el lugar correcto.
Y después, actúa con compasión hacia los demás, que están tan confundidos como tú, que tienen tanto miedo como tú y que se aman tan poco como tú. Todo es mucho más fácil cuando le pones un poquito de amor, una mirada amorosa, un poquito de ternura. Eso es lo que necesitas y eso es lo que necesita el mundo. Es hora de quitarse la armadura y dejar que la ternura se contagie, se expanda. Y está bien sentirse vulnerable. Sé que te asusta, pero es bueno sentirse vulnerable. Es bueno compartir la vulnerabilidad. Cuando tú te desarmas, los demás a tu alrededor también lo hacen. Así es que sé valiente y muestra tus miedos, tus dudas, tus heridas.
Te invitamos ahora a imaginar que estás en un lugar agradable, en una estancia agradable, cálida y hogareña. Estás rodeada, rodeado por tus seres más queridos de cualquier plano; da igual si es físico o que ya hayan partido, están contigo. Da igual que sean humanos o mascotas, están contigo. Estáis sentados en círculo, relajados, y puedes sentir su amor. Os miráis a los ojos, sonreís, os sentís en paz y en amor.
Y ahora imagina cómo en el centro de ese círculo aparece una esfera de luz blanca, azulada, diamantina. Es una luz intensa que no deslumbra. Esa luz se va desplegando, creciendo, conecta con vuestros corazones y sientes un amor infinito que llena tu corazón. Esa energía se extiende a todo tu cuerpo, a todo tu ser. Sientes cómo cada célula, cada átomo de tu ser se renueva, se llena de esa energía. Te sientes llena de vitalidad, de bienestar, de paz, de alegría. Sientes cómo esa esfera sigue enviándote toda su fuerza y te sientes poderosa, poderoso, lleno de confianza, porque la confianza es poder. La confianza, la fe, hace que se materialicen tus sueños.
Porque no estás sola, no estás solo. Tienes este círculo. Y tienes a La Fuente Universal que te ama y que te llena de luz, si lo permites, si lo pides. Es sencillo, solo tienes que hacer una elección cada vez que estés en una encrucijada; solo tienes que hacer una elección: "¿Cómo quiero afrontar esto? ¿Desde el amor, desde la luz, o desde el miedo, desde la ira, desde el rencor?". Simplemente haz esa elección: desde dónde quiero solucionar esto. Y sabes que solo hay, en realidad, un camino.
La luz sigue creciendo, se convierte en una pirámide que os incluye dentro. Su vértice se conecta al centro del universo y su base al centro de la Tierra. Y en esa pirámide de luz sientes cómo te renuevas y puedes decretar: "Elijo ser mi mejor versión, materializar mi mejor versión. Elijo el amor, la compasión y la ternura para mí y para los demás. Me perdono por las veces que me he equivocado y por las que me equivocaré, porque estoy aprendiendo. Te perdono por las veces que te has equivocado y que te equivocarás, porque estás aprendiendo. Me siento merecedor del amor del universo. Me amo. Porque solo desde ahí puedo amar a los demás. Y me permito recibir el amor de los demás".
Ahora vuelve a sentir tu respiración. Vuelve a sentir tu cuerpo. Y ama también a tu cuerpo con sus imperfecciones. Ahora agradécele que te permite sentir los abrazos, disfrutar la comida, el viento, la lluvia, el sol, la hierba. Agradece a cada célula, a cada órgano que colabora amorosamente contigo, y envuélvelos en un abrazo amoroso y tierno. Especialmente lo que menos te gusta de tu cuerpo, envuélvelo en ternura y en amor. Y ahora agradécele que haya querido ayudarte, que haya querido compensar alguna de tus heridas. Sostenlo con amor y dile: "Ya me ocupo yo. Gracias".
Bueno, amigos, os felicitamos por haber atravesado la noche. Y aquí estamos, como siempre, para empezar a caminar en el nuevo día. La vida te devuelve lo mismo que des, así es que aquello que quieras que te dé es lo que tú tienes que dar. Nos vemos pronto. Ámate con ternura.
MAESTROS, GUÍAS Y SERES DE LUZ
a través de Pilar González


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